Sólo observar
Aparentar...
Una sonrisa, un gracias, un paso atrás.
Y el deseo sigue presente
La boca se hace agua,
Oh, cuánta conmoción,
Contra las paredes de su estómago
Duendes saltarines arremeten;
Rebeldes,
Sin conmiseración alguna.
Y ella mordisquea su labio inferior,
Presurosa, inquieta,
Y sus manos tiemblan,
De anticipación, de culpa,
Tiene hambre
Y el brazo se estira, volviéndose a recoger
Con su preciada carga.
Y no puede evitar mirar a su alrededor,
¿Alguien la ha visto?
Sí
Inhalar
Exhalar
El aliento se confunde, se entremezcla,
Su respiración se agita,
Se vuelve densa
Escapa, corre,
Lejos, muy lejos de aquel lugar;
Huyendo de quienes la persiguen,
Por robar un pedazo de pan
Se esconde, se agazapa,
El cuerpo se estremece.
Espasmos de angustia,
Por lo prohibido
Espasmos de loca alegría,
Desesperada
Los duendes se agitan de nuevo, más aún
Impacientes por recibir alimento
Y a medida que los duendes se calman,
Y a medida que los temblores cesan,
La conmoción vuelve.
Se afirma, no desaparece
El sentimiento de culpa es mayor,
Carcome, debilita
Pero
Intenta disculparse a sí misma,
es que tenía hambre







